Dos marcas, dos ciudades, diez sedes y diecisiete líneas de WhatsApp operando como un solo sistema. Sin pantallazos, sin transcribir y sin adivinar de dónde sale cada domicilio.
Masabor y King Broasted comparten dueño, equipo de atención y método de trabajo. Toda la atención se concentra en un contact center único en Neiva que responde por las sedes de las dos ciudades.
Cada paso existe porque el anterior no entregó la información donde tenía que llegar.
Nombre, dirección, pedido, teléfono y forma de pago. Sin selección de sede.
El mensaje programado solo dice el nombre. Los productos, la dirección y el pago no viajan con él.
En paralelo entra un correo con el número de pedido, el nombre y los productos.
El contact center interpreta la dirección y elige. No hay regla escrita: depende del turno.
Captura de pantalla y envío al grupo de remisiones de esa sede. El pedido viaja como imagen.
En la sede, alguien lee la imagen, arma la comanda a mano y la pasa a cocina.
Recién aquí empieza la preparación. El cliente, del otro lado, nunca ve nada de esto.
Estos números salen de la visita de campo. No hablan del equipo: hablan de cuánta capacidad está hoy ocupada en tareas que el sistema puede asumir.
Hoy cada mensaje frecuente vive en el portapapeles de un teclado. Centralizarlas hace que cualquiera del equipo responda igual de bien desde el primer día, sin depender de qué celular tenga a mano.
Hoy los pedidos viven en correos e imágenes. Con registro, cada pedido deja historial por cliente, tiempos por sede y datos para decidir dónde reforzar y a qué hora.
Todo el trabajo manual del contact center existe para tapar estos tres huecos. Si se resuelven en origen, el trabajo intermedio desaparece solo.
El cliente llena todo, pero la información sale por un canal (el correo) y la conversación por otro (WhatsApp). Reunirlos es trabajo humano.
No existe una regla de cobertura. Un pedido puede irse a una sede a tres kilómetros habiendo una a dos cuadras, y nadie lo detecta.
Más sedes significa más celulares y más gente. El costo de atender crece al mismo ritmo que el negocio, en vez de diluirse.
Entre los dos desaparece el puente manual: el trabajo que hoy hacen seis personas moviendo información de un canal a otro.
Mismo formulario simple para el cliente. Toda la complejidad se resuelve por detrás.
La excepción de producto manda sobre la cercanía. Ninguna decisión queda al criterio del turno.
Ustedes administran sus propias reglas. Cambiar una cobertura o una carta deja de depender de desarrollo.
El equipo sabe de memoria qué sede los prepara
Producto marcado con sedes habilitadas; el motor filtra antes de asignar
Por productoSolo sedes de Neiva; se aclara por WhatsApp si el cliente pregunta
El método de pago se habilita según la sede que resuelve el motor
Por sedeCriterio de quien esté en turno
Lista de barrios asignada a cada sede, con orden de prioridad
Por sedeUna sola carta pública, sin distinción operativa
Catálogo separado por marca, con disponibilidad por sede
Marca y sedeEl cliente pide y luego le avisan si está cerrado
La sede cerrada sale del filtro; el motor pasa a la siguiente
Por sedeCada sede ve solo lo suyo y el contact center ve todas. Toca un pedido para avanzarlo de estado.
2 Broasted personal · 1 gaseosa 1.5
Efectivo · hace 4 s1 Sándwich especial · 2 papas
Datáfono · hace 1 min1 Combo familiar · 4 jugos
Efectivo · 6 min3 Broasted presa · 1 arroz
Datáfono · 9 min2 Combos personales
Efectivo · 14 min1 Sándwich especial · 1 malteada
Datáfono · 19 minLas 17 líneas de WhatsApp, más Instagram, Facebook y las reseñas, en el mismo lugar. Cambia de caso arriba.
El equipo no se reemplaza: se libera. Las mismas seis personas, dedicadas a lo que sí necesita criterio.
Sin pantallazo, sin reenvío al grupo, sin transcribir la comanda.
Lo resuelve el motor, no el criterio del turno: menos tiempo de entrega.
Por sede, por marca y por franja horaria.
Sin celulares rotando ni respuestas en el portapapeles.
Abrir una sede es configurarla, no contratar otro turno.
Qué se pidió, quién, desde qué sede y en cuánto tiempo.
NodoTech es el sistema operativo del negocio: operación, ventas y clientes, marketing e inteligencia artificial en un solo lugar. Lo que construimos a la medida para ustedes se apoya en todo eso, no encima de un vacío.
Todo en un lugar y en su idioma. Se aprende operando.
Los mismos procesos en las diez sedes y en las dos marcas.
Se mejora con datos reales: tiempos, zonas y demanda por hora.
Abrir la sede once es configurarla, no montar otra operación.
Los pedidos, los clientes y las campañas dejan de vivir en herramientas separadas: se conectan en un motor que lee la operación completa de las dos marcas.
Nodo ejecuta el día a día: responde, toma pedidos y avisa. Nodle mira el panorama y propone. Ninguno decide solo: proponen y ustedes aprueban.
Toma pedidos, arma la comanda, responde el WhatsApp y avisa cuando un insumo se va a acabar.
Conecta los puntos: qué plato deja más margen, qué día vendes más y a quién reactivar.
Desde que entra el pedido hasta que se factura, en un solo flujo y con la misma forma de trabajar en las dos marcas.
Todos los canales en una sola cola por sede.
Caja, cierres y control de efectivo por sede.
Tablero con tiempos, estados y aviso sonoro.
Descuento por receta y alertas por sede.
Asignación y seguimiento de cada entrega.
Órdenes y costos siempre a la mano.
Diez sedes y dos marcas, un mismo estándar.
Electrónica y lista para el contador.
Hoy el pedido se entrega y se olvida. Con NodoTech, cada pedido construye la ficha del cliente y la base para que vuelva.
Contesta y gestiona los mensajes de las dos marcas.
Lee el comprobante y lo concilia con el pedido.
Quiénes piden más y desde dónde.
Todo lo que pidió, en un solo lugar.
Puntos y recompensas que enganchan.
Recupera a quien dejó de pedir.
Campañas para las dos marcas, con la ventaja de que aquí sí se sabe qué promoción llenó qué sede y a qué hora.
Las dos marcas en un solo calendario.
Copys con el tono de cada marca, listos para aprobar.
Pauta guiada y enfocada en sus zonas de cobertura.
Lanzarlas es un clic; medirlas, inmediato.
Difusión segmentada a su propia base.
Qué campaña trajo pedidos y cuál solo likes.
La carta, los precios y la cobertura salen del sistema, no de un archivo que alguien actualiza. Cambia de marca y navega las secciones.
Cada uno es separable y tiene su propio alcance. Toca cada componente para ver el detalle.
Carta digital y flujo de pedido propios, separados por marca y por ciudad, con barrio obligatorio y disponibilidad de producto según sede.
Las tres capas de decisión — cobertura por barrio, excepción por producto y resolución por cercanía — más la reasignación manual.
Pantalla donde ustedes administran sus propias reglas: barrios por sede, productos restringidos, métodos de pago habilitados y horarios.
Tablero por sede con estados, tiempos por etapa, alerta sonora al entrar el pedido e impresión de comanda.
Conexión de todas las líneas al inbox omnicanal, con identidad única de cliente entre sedes y marcas.
Agentes configurados sobre la capacidad que ya existe en la plataforma, entrenados con la carta, precios, horarios y reglas de cada marca.
Vista consolidada de los pedidos de todas las sedes, con alertas de demora, reasignación y cola de escalaciones pendientes.
Preferimos decirlo ahora: estos puntos cambian el alcance según la respuesta, y los resolvemos en la primera semana.
Cuántas quedan en Neiva y cuántas en Ibagué, y cuáles son de cada marca. Define el volumen de configuración y de pantallas.
Cuáles son números personales, cuáles empresariales y cuáles pueden migrar a API oficial. Es el punto de mayor incertidumbre técnica.
Con orden de prioridad. Si la lista no existe hoy, la levantamos juntos: es trabajo de campo, no de desarrollo.
Qué sedes están habilitadas para sándwiches y platos especiales, en cada ciudad.
Una pantalla o tablet con conexión estable por sede para el tablero de cocina.
El orden importa: ninguna fase depende de que las siguientes existan. Toca una fase para ver qué incluye.
Trabajamos en vivo con tu equipo, con tus datos reales y probando antes de activar.
Contigo y con el contact center, no con videos que nadie abre.
Sedes, cobertura, cartas y reglas cargadas con ustedes, sede por sede.
El pedido y el enrutamiento se prueban en una sola sede antes de abrir a las diez.
Contact center, caja y cocina: cada quien aprende lo suyo, no todo.
Estamos contigo el día del arranque, con un punto único de contacto.
Toda la plataforma para las 10 sedes de King Broasted y Masabor: pedidos, tablero de cocina, inbox unificado, agentes y control.
Los siete componentes a la medida, la configuración de sedes y reglas, la capacitación por rol y el go-live acompañado. Las 5 semanas del plan.
Las webs de las dos marcas adaptadas, con la carta digital y el flujo de pedido embebidos y sincronizados con el sistema.
Si al cierre no quedas conforme con la implementación, te devolvemos ese valor. Así de simple.
El pedido y el enrutamiento se prueban en una sede antes de abrirlo a las diez. Nada se activa sin tu visto bueno.
Deciden renovar cada año. Sin cobros sorpresa ni cláusulas escondidas.
Sus datos y los de sus clientes son suyos. Tratamiento conforme a la Ley 1581 de protección de datos.